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Rodolfo Braceli: La memoria nos alumbra el futuro

por Roberto Valenti
Roberto Valenti: ...Hoy tenemos un invitado especial, con el vamos a recordar a Aldo Braga. Si yo tuviera que leer la trayectoria de nuestro invitado las dos horas de programa no me alcanzarían, pero por suerte es conocido por todos, no solo por los mendocinos, es conocido mundialmente. Es fundamentalmente periodista, pero además es poeta, ensayista, novelista, dramaturgo, cineasta y que nació en Luján de Cuyo, en Mendoza...

Rodolfo Braceli: (...) Para mí también será un enorme gusto hablar sobre el Tano Braga.

Roberto: ¿Cuál es tu mirada sobre Aldo, que fue tu amigo?

Rodolfo: Aldo fue esencialmente un mendocino que no nació en Mendoza. Fue un actor -digo fue y debiera corregirme, decir“es”- con quien fuimos amigos desde Mendoza, en la época en que los dos vivíamos allí y luego prosiguió en Buenos Aires. Compartimos algunas presentaciones de mis libros en donde él puso la respiración de su voz maravillosa. Creo que si estuviera ahora estaríamos con Aldo Braga haciendo la lectura de mi libro más nuevo (“Perfume de Gol”) que va a contar con grandes voces y grandes lectores, como Hugo Guerrero Marthineitz, Betti Erizalde, Alejandro Apo...

Roberto: Me hablaste de Marthineitz y me estas dando una buena noticia porque estuvo enfermo.

Rodolfo: estuvo muy enfermo pero bueno, muy enfermo y muy loco como siempre.

Roberto: Sí, totalmente.

Rodolfo: y Alejandro Apo también, supongo que el Tano Braga también hubiera sido de la partida para tener una especie de selección Argentina de lectores. Y la verdad que cada vez que hay algo así, como una presentación lo extraño al Tano, porque compartimos por ejemplo en los año 67-68 un cachito antes de que Locche fuera campeón mundial, yo hice un medio metraje.

Roberto: Sí, para Nicolino.

Rodolfo: sobre Nicolino, con Nicolino con actores de Mendoza y la voz que acompañaba a esa película de media hora era la del Tano Braga

Roberto: Te diste un lujo ahí...

Rodolfo: Y claro, después a la hora de vender la película, la quisieron reemplazar por una voz extraordinaria, que era la del Cacho Fontana, pero yo no quise. Ssacrificamos, digamos alguna ventaja económica, pero el hecho es que ahí estuvo la voz del Tano Braga.

Roberto: ¡Qué bueno poner el talento por encima de la guita! Yo lo digo siempre porque eso ocurrió con Piazzolla y con muchos.

Rodolfo: Sabés que no es ningún mérito, es darse algunos gustos en vida. En algún caso uno se manda a cambiar de una revista que le da mucho dinero o a veces uno le da una patada en el traste a alguien.. Lo cual significa mucho menos pesos pero una satisfacción inmensa. Estoy diciendo esto y estoy pensando en el Tano Braga, el Tano era así una especie de anarquista que no ponía bombas de las otras, era un festival de nihilismo sentarse con él era bueno…, vamos a criticar así a destajo todo, era una fiesta de crítica, de critica lúcida, él por ejemplo, me acuerdo, era hincha de River, detestaba a Menotti, fue uno de los primeros, un avanzado, en detestar a Menotti.

Roberto: Junto con Dante Panzeri

Rodolfo: Claro, le reventaba la solemnidad de Menotti y el puro bla bla...

Roberto: Y ese asunto de firmar comunicados de las Madres de Plaza de Mayo y abrazarse con Galtieri.

Rodolfo: Exactamente cosa que hizo el Sr. Menotti y dirigió aquella selección Argentina, no culpo a los jugadores porque los jugadores en general no hacían ningún alarde ideológico. Alguien que hace alarde ideológico después, alguien que se abrazara efusivamente con un dictador, un torturador, que comparte con toda la cúpula militar, no puede después hacer alarde de izquierda. El Tano fue uno de los primeros que detestó a este personaje con su gran sentido crítico. Era muy amigo, éramos, con Miguel Guerrero, otro hombre del teatro, que acá en Buenos Aires tuvo una extraordinaria presencia como Director, sobre todo, mientras el Tano trabajaba en el teatro San Martín. Era uno de los del elenco, una de las figuras centrales del elenco del San Martín por muchos años.

Roberto: Y uno dice Teatro San Martín y estamos hablando de uno de los teatros mas prestigiosos del mundo, pisar las tablas del San Martín, no cualquiera...

Rodolfo: Claro, pero además, las pisó por años y era uno de los cinco o seis actores centrales. Y sin embargo era increíble la poca pelota que se le daba al Tano Braga en Mendoza.

Roberto: Sí, de eso te quería hablar, justamente.

Rodolfo: Por ejemplo los fines de año siempre nos encontrábamos allá de vuelta porque por una cuestión de amigos y de familia, íbamos a pasar las fiestas y demás. Era habitual que los diarios de Mendoza, a los mendocinos aporteñados con alguna trayectoria los entrevistaran, que estás haciendo, que esto y que lo otro, la nota, la fotito. Ahora el Tano Braga fue sistemáticamente marginado, a él no le importaba pero le dolía. No se le daba pelota, no se lo tenía en consideración, formó parte de una generación de actores muy importantes y transcendentes.

Roberto: Y estudioso. ¿Con quien estudió acá en Mendoza?

Rodolfo: con Galina Tolmacheva, ahí estaba con políticos, Carlitos Unn y se tuvo que ir de Mendoza porque lo cercaron con las bombas, con la persecución.

Roberto: y bueno al Tano Braga hay que decirlo con todas las letras lo echó de Libertador el dictador Ongania..

Rodolfo: ...Que fue uno de los otros prólogos que tuvo la dictadura militar, que empezó en el 76, pero tuvo prólogos como la triple A y prólogos como….

Roberto: Un día deberíamos tocar ese tema porque no es a partir del 76 que empieza la cosa.

Rodolfo: Claro, pero en el 76 se produjo explícitamente la más atroz dictadura que tuvo la historia Argentina.

Roberto: El huevo de la serpiente ya lo había puesto a Onganía y me parece que el gobierno democrático con López Rega también.

Rodolfo: Onganía y la Triple A, y después vino el golpe militar y cívico, porque tuvo una extraordinaria adhesión de civiles y tuvo ahí como cráneo de la estructura económica y de la devastación económica a ese hijo de la rural, Martínez de Hoz.

Roberto: Estas cosas la gente de la cultura como el Tano Braga la padecieron muchísimo, verdad?

Rodolfo: Seguro, realmente creo que si el Tano se quedaba en Mendoza aunque era todo una cuestión ideológica, de cabeza, seguramente lo hubiera pasado muy mal y tal vez hubiera desaparecido, o muerto mucho antes. Ahora volviendo al tema de Mendoza y la ingratitud es notable. Con el Tano se reflejó muchísimo eso y no se tenía en cuenta digamos a unde los mejores actores que ha producido Mendoza a lo largo de su historia. Politti y él están, tuvieron -no sólo que vinieron, que bajaron y que actuaron en Buenos Aires- tuvieron una presencia muy destacada, el Tano era muy respetado, estamos hablando del teatro San Martín.

Roberto: Que recorrió desde Shakespeare para arriba.

Rodolfo: Claro, hizo de todo, hasta Minetti un unipersonal. Y en el Pairó, con Jaime Cogan, hizo una cantidad de obras... era uno de los dos o tres actores preferidos por Cogan. Braga era un actor de una limpieza enorme.

Roberto: Eso hay que decirlo con mucha firmeza.

Rodolfo: Seguro, estamos hablando del otro teatro alternativo que sigue vigente. El teatro Pairo, que ahora acaba de poner aquella maratón de monkies y bueno ahí estaba siempre Braga.

Roberto: A mí me interesa porque vos has escrito cosas sobre mendocinos muy lindas y tenés escrito por ahí cosas criticas porque crees esto de la indiferencia, me parece que es la palabra justa ante los grandes.

Rodolfo: Yo hablaría de indiferencia activa. Una indiferencia desde la abulia. Hay una abulia que por ahí despierta y produce hechos cívicos como cacerolazos desde un problema digestivo. Pero pregunto cuantos cacerolazos se hicieron por cosas que no tengan que ver con el interés inmediato directo. Cuantos cacerolazos cuando se entregó por ejemplo el petróleo, cuando se entregó YPF...

Roberto: ...Los ferrocarriles...

Rodolfo: Cuando ramal que para ramal que cierra, cuantos cacerolazos cuando se malvendieron por ejemplo las joyas de la abuela y a la abuela también porque la abuela fue incluida con las joyas.

Roberto: Eso lo ponés en un artículo tuyo muy bueno

Rodolfo: Entonces estamos hablando ahí de indeferencia activa, de abulia y de negación a sí mismo, también de cierto cholulismo. Esto yo lo digo sobre Mendoza, pero lo podría decir de otros lugares también, pero el hecho de que uno sea, haya nacido, se haya criado en Mendoza, produce más indignación y más dolor. Mendoza ha sido extraordinariamente cruel por muchos años con el mayor impresor que hubo en la Argentina como Gilo Da Curcio.

Roberto: Donde ahora hay un teatro del flaco Suárez.

Rodolfo: Si por suerte esto los esta exorcizando a los que se olvidaron de don Gildo. Por suerte lo del flaco Suárez, el Bar de los Angelitos.

Roberto: El Café de los Angelitos.

Rodolfo: El Café de los Angelitos.

Roberto: Que no es el de Rivadavia y Rincón pero bueno...

Rodolfo: Bueno pero por ejemplo Da Curcio me parece que es una síntesis de esto que estamos hablando. Con Da Cursio editamos todos los mendocinos desde Di Benedetto pasando por Ramponi, Cúneo hasta Tejada Gómez. Da Curcio era admirado por los escritores y editores de Buenos Aires. Colombo, el más exquisito editor impresor de Buenos Aires, lo consideraba a Da Curcio el mejor de Latinoamérica.

Roberto: ¿Qué tal?

Rodolfo: Por ejemplo Cortázar en sus cartas, esto está publicado en libros, hablaba con una amiga sobre la posibilidad de editar, estoy dudando si editar en la editoral Losada o en la imprentita de Mendoza. La imprentita de Mendoza era la de Don Gildo Da Curcio y bueno a esa imprentita se la dejó morir.Yo recuerdo muy bien cada vez que venía desde Mendoza a Buenos Aires, en los 70, Siempre que volvía cada cuatro o cinco meses iba a verlo a Don Gildo y Don Gildo quiso entregar esa imprenta por un premio simbólico a la Universidad Nacional de Cuyo, con lo que le pagaba la UNC a Don Gildo por folletería e impresiones en cuatro meses se quedaba con la imprenta, le puso un precio simbólico y no la compraron y después empezó a llegar la imprentita y fue a los presos y fue a los periodistas y después se dispersó, y una imprenta que incluso a hecho libros en griego, a hecho libros por encargo para Europa, para Italia, para Alemania.

Roberto: ¡Qué barbaridad!

Rodolfo: Y bueno eso es Mendoza, yo siempre digo que si la calle San Martín, la Avenida San Martín no se llamara San Martín debiera llamarse por ejemplo Gildo Da Curcio, Mendoza es maravillosa, el sol, los viñedos, los vinos.

Roberto: Ni hablar

Rodolfo: Las bodegas y todo lo demás, el Aconcagua.

Roberto: El otoño...

Rodolfo: El otoño...pero si uno se pregunta como no se fue al diablo desde el punto de vista cultural hay algo, y bueno porque ha habido pulseadas y ha habido seres esenciales, maravillosos, muy olvidados, ahora por ahí se le pone a alguna sala el nombre de fulano de tal. Me estoy acordando de David Gersteint , alguien que en materia de cine era único en la Argentina. La lista es grande, la indiferencia también lo ha sido.

Roberto: Y vos crees que esta indiferencia activa tiene que ver un poco con la variedad, con la competitividad, con qué?

Rodolfo: En todas las sociedades se da, vengo recién de Bahía Blanca, en donde fui a presentar mi último libro, y allá también se da un fenómeno semejante. Cierta derecha tremenda, cierto conservadurismo tremendo, pero por otro lado hay una pulseada de gente maravillosa que sueña a rajacincha, que no se deja doblegar por la indiferencia.

Roberto: El Tano Braga aquí fue un ejemplo.

Rodolfo: Braga diría que si hay que tomar un personaje en donde la indiferencia y la negación mendocina se encarnó es él, lo recuerdo como un tipo lúcido, crítico, como sartreano. Sartre para él era un tema permanente que lo metía en su propia vida. Me acuerdo que le encantaba discutir bien, discutíamos y el gran argumento que tenía para “castigarme” es que yo era demasiado apasionado. Pero cuando uno dice demasiado apasionado dice poco racional y yo siempre le decía, Tano, el apasionado sos vos. “Yo apasionado me decía”, en todo caso seré un apasionado de la razón...

Roberto: ¿Así que era un existencialista?

Rodolfo: Totalmente y no claudicó nunca a lo más fácil por eso seguramente le habrá venido de Mendoza, que es el emporio de las derechas, si uno quiere derechas las hay con “i” latina con “y” griega, hay de toda clases de derechas, como en ningún lado.

Roberto: Pero alguna disfrazadas de izquierdas.

Rodolfo: Sí, hay de todo, por eso digo, es un emporio, uno va ahí como a una casa que vende repuestos de automotores y encuentra lo que quiera. Es la provincia por ejemplo de Víctor Hugo Cuneo: le quemaron tres veces el kiosquito de libros callejeros y termino quemándose él para hacer juego con el fuego. Y así...

Roberto: Rodolfo te interrumpo mira me pasa el operador, que ha llamado Tito González, te manda un abrazo y me saluda a mi también.

Rodolfo: Tito González

Roberto: El Japonés

Rodolfo: Alias el Japonés. ¿Porque le dirán Japonés?

Roberto: No sé...

Rodolfo: yo lo veo en pleno verano y le pregunto siempre si está nevando. El pelo blanco, pero yo no lo tengo, ni blanco.

Roberto: Es un personaje nuestro querible como Cacho Cortes. Rodolfo mira vos sabes como es la radio, me tengo que ir al corte me quedan tres minutos...¿Cómo te podría agradecer este gesto que has tenido?

Rodolfo: Para mí es un gusto inmenso poder estar hablando de un actor extraordinario, en Mendoza y en Argentina, y un tipo para quien la distancia entre lo que él decía y lo que él hacía era muy corta. Porque del dicho al hecho suele haber un mundo. En general, entre los actores, los escritores, entre los poetas y los políticos, en la misma proporción, porque no voy a descargar sobre los políticos porque eso en la actualidad, está usado casi exclusivamente para los políticos y no es verdad. Ellos pueden ser tan corruptos como los médicos como los abogados como los taxistas y como los periodistas.

Roberto: (...)

Rodolfo: Son exactamente el reflejo de lo que es esta sociedad, trabajada para la desmemoria, trabajada para la indiferencia, trabajada para ver solamente la digestión, trabajada para la religión del bolsillo, entonces estamos hablando de esto y estoy recordando la última vez que me lo encontré al Tano, estaba cruzando la Avenida Callao, un día sábado precioso, conduciendo un auto y bueno, aprovechamos el tiempo.

Roberto: Era una cosa bizarra verlo conducir...

Rodolfo: Sí, si, nunca me lo imaginé y me acuerdo que había… Estaba Buenos Aires vacía, algo muy raro. Aproveché la pausa del semáforo y ahí empezamos a hablar y hasta nos fuimos al fútbol. Elogiaba a Bielsa, lo quería. A ese que ahora se ha puesto de moda y lo han convertido en una especie de Pascal, después de haberlo fusilado, ahorcado y pasado por la silla eléctrica.

Roberto: Pero el fútbol, sabes que está manejado así, vos pensás que ahora…

Rodolfo: El fútbol y todo es así.

Roberto: Pero el fútbol, decía Panzeri, que es una muestra gratis del país. Mirá, yo no lo escucho ahora al relator del pueblo y a Julio Ricardo y esos fueron los que forjaron aquella frase “los argentinos somos derechos y humanos” y la decían cada diez minutos y el gordo Muñoz también.

Rodolfo: Pero sí, por supuesto, no nos olvidemos de la desmemoria. Cuando uno habla de memoria produce malestar, es una palabra que tiene muy mala prensa y que la confusión que se siembra la quiere convertir en retroceso, en rencor, en quedarse en el pasado. La memoria es exactamente lo contrario, la memoria es lo único que nos puede permitir acceder a un futuro diferente. La memoria nos alumbra el futuro. Por ejemplo, hacía memoria sobre el tano Braga, y eso no significa para nada retroceder ni quedarse en la nostalgia lagañosa, sino todo lo contrario, te sirve para el futuro, para ver si nos despabilamos un poco porque si no nos despabilamos vamos a volver a las andadas, a las manos fuertes, a la tortura, a la pena de muerte, y ya lo que quisiera seguir diciendo va por el lado (digamos) de las malas palabras, que a veces son excelentes.

Roberto: La memoria es como un archivo que resiste muy poca gente.

Rodolfo: Y si ¿hay gente de extraordinario caradurismo no? Si Mendoza hiciera un poco de memoria con algunos políticos que están ahí, como casi candidateándose a la presidencia se daría cuenta de que no resisten.

Roberto: Y bueno, pero ocurre en todo el país. Y la ambición de poder y de esa gente tan poco preparada.

Rodolfo: Pero creo que en esto tienen que ver muchísimo los medios de descomunicación.

Roberto: Sí, totalmente.

Rodolfo: Descomunicación porque están trabajando para meter miedo, para la histeria, para crear una sensación del fin del mundo, para la banalidad, para la moda. Y bueno, así tenemos los personajes que tenemos en funcionamiento. Pero bueno, es muy bueno esto de hacer pie en los esenciales. Aldo Braga, sin ninguna duda fue uno de los esenciales, y los mendocinos deberían tomar nota de esa presencia a la hora de sacar pecho, porque si Mendoza es lo que es, por sus bodegas, etc, también lo es por sus escritores, sus poetas, su Nicolino Locche, su Ramponi, su Di Benedetto...

Roberto: Por el Víctor...

Rodolfo: por el Víctor Legrotaglie. Estamos hablando de poetas por supuesto.

Roberto: Si, justamente.

Rodolfo: Y por Aldo Braga y por Luis Politti que se murió de exilio durante esa dictadura en que se violaba la vida, las vidas, y después se violaba las muertes. No era suficiente con matar, después, como propina se robaban criaturas...hay cuatrocientas todavía que están secuestradas, sin identidad .

Roberto: Y sí, me parece que se debería pensar en eso desde las escuelas.

Rodolfo: Tenemos que explicarles a los jóvenes, a los alumnos de la escuela primaria, que la creación de la liga por los derechos del hombre no es una cosa nueva, se creó allá en 1937, por impulso básicamente del partido comunista, del socialismo y una adhesión del radicalismo y vos sabes que el primer presidente fue Arturo Frondizi y que después esa misma liga en un acto democrático ejemplar, le cayó encima a quien fue su primer presidente cuando impulsó el plan Conintes.

Roberto: Y yo creo que hay que hablar de eso para no creer que esto de los derechos humanos es un invento actual.

Rodolfo: Esa es otra cosa que se utiliza como mala palabra, como cuando por ejemplo se trata de discutir sobre el aborto o de siquiera debatir el tema, inmediatamente lo que se dice es que están contra la vida, están a favor del aborto. Nadie está a favor del aborto, uno está en contra de la clandestinidad del aborto.

Roberto: Totalmente.

Rodolfo: Y los que se enfurecen y los que dicen estamos para defender la vida son precisamente los que si uno hace una encuesta directa son precisamente los que se lavaron las manos ante las muertes, ante la tortura.. Yo pienso en los abortos posteriores, afuera del vientre, los que mueren de hambre, los que mueren de analfabetismo y analfabetización, esos también son abortos, pero de eso no se habla y se cacarea tratando de confundir en el otro terreno.

Roberto: Mirá adonde nos llevó el tano Braga. ¡Me pasé tres minutos! Yo te quiero despedir robando unas palabras tuyas. Creo que en esta entrevista hemos descorchado una botella de vino oscuro para alumbrarnos.

Rodolfo: Y bueno, seguro, seguro, yo ya lo tenía pensado, porque esto, cuando uno se cruza con tipos como el Tano Braga, ya tiene que pensar en el almuerzo, la noche, en descorchar una botella, iluminarse con el vino oscuro y meterle nomás para adelante.

Roberto: Te mando un abrazo grandote y gracias en nombre de mis oyentes.

Rodolfo: No, gracias a vos y saludos a todos.

Roberto: Cuando estés por Mendoza nos tomaremos un vino oscuro.

Rodolfo: Espero algún día poder ir por allí, estoy dando vueltas por todos lados.

Roberto: Si venís, te traigo porque tenemos que si o si hablar un poco del Polaco Krisack.

Rodolfo: ¡Ah! ¡Bueno! Macanudo.

Roberto: Chau, chau. Conversamos con Rodolfo Braceli. Le hemos realizado un recuerdo para el tano Braga, a quien un amigo, que se llama Elio Biora, lo conoció mucho. Y él me dijo que Braga vivió enamorado de Mendoza, el único amor que no le fue correspondido.

(Desgravación de una entrevista realizada a Rodolfo Braceli por Roberto Valenti, en su programa “Tangos para el siglo XXI”, en la onda de Radio Universidad de Cuyo)

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