Teatro / Autores Mendocinos 

SEGUNDA PARTE

El Rostro

por Susana Tampieri
Sr. ?A? : No insistas...no puedo hacer lo que dices...

Sra, ?D? : Sí, puedes. Es sólo unas pocas gotas en un vaso de vino. Él no lo notará. De ella me encargo yo y quedaremos tú y yo para reinar...Nadie más. (Se besan apasionadamente).

Sr. ?A? : Entonces...esta noche...(Habla con ella en voz baja. Uno de los guardias se acerca, sin que lo adviertan, y escucha lo que dicen. ?A? y ?D? salen abrazados .El guardia se dirige al otro y le habla al oído. Saca una tiza blanca y se pinta la letra A en su malla y la letra C en la de su compañero. Salen los dos empuñando las ametralladoras. Se oye una ráfaga fuera de escena ).

NARRADOR: Fuera de la fortaleza reinaba la inquietud...Aparecieron los disconformes. (Al iluminador ) LUZ ROJA, POR FAVOR ¡.



( Se retira a su rincón. Entran dos hombres y dos mujeres. Llevan las letras ?E?, ?F?, ?G? y ?H? ) .



Sr. ?E? : No veo el motivo por el cual se nos excluye en la conducción del Estado.

Sra, ?F?: Nacimos al día siguiente. ¿ Qué superioridad es sólo un día ¿.

Sr.? G? : Hagamos algo.

Sra. ?H? : A la prepotencia opongamos la violencia.



(Los cuatro juntan sus cabezas y apoyan los brazos en los hombros de los otros formando una rueda. Giran y giran y giran y salen de escena. Se oye un estampido, en off. Debe ser sorpresivo. Diapositivas de explosiones. Luces rojas cruzan el escenario como fogonazos .Se oyen tiros. Luego, silencio. El Narrador salta al centro).



NARRADOR: Fue en el momento culminante de agitación cuando la Naturaleza, que sin dudas había descansado durante este lapso, volvió a su tarea creadora...y ocurrió que...

(Aparece una enfermera con un bebé envuelto en una mantilla .La enfermera lleva malla negra y máscara y guardapolvos blanco, encima. Llega otra enfermera por el extremo opuesto)(Canción de cuna de Brahms).

ENFERMERA 1: Mira! ¡ Mira!. No puedo creerlo ¡ (Le muestra el bebé a la otra)

ENFERMERA 2: ¡ Tiene pelo ¡ ¡ Y un lunar en la mejilla!.

ENFERMERA 1: ació esta mañana .Se llamará Pedro.

ENFERMERA 2: ¿Nombre ?.

ENFERMERA 1: Si tiene rostro puede usar nombre propio.

ENFERMERA 2: Pero...no hay cabida para él en nuestro mundo.

ENFERMERA 1: (Lo abraza ) Es lindo. Es más lindo que nosotros.

ENFERMERA 2: ¡Mentira ¡. Sólo nosotros somos hermosos. Él es una equivocación. Un retroceso a formas superadas.

ENFERMERA 1: (Tierna) He visto fotografías en el álbum de mi bisabuela. Los niños eran así. Después crecían y cada uno tenía nariz, boca, ojos diferentes. Se amaban. Discutían, cambiaban ideas....

ENFERMERA 2: Todo lo que hablas es peligroso. No cumpliste el decreto de quemar las fotografías. Antes había guerras y odio. No lo olvides. Nosotros no necesitamos cambiar ideas. Hay una IDEA y basta. Gracias a eso no hay discusiones. Todo es acuerdo...Me temo que deberé informar de tu incalificable conducta y de este parto subversivo...

ENFERMERA 1: UN PARTO NO PUEDE SER SUBVERSIVO .

ENFERMERA 2: Lo es, si atenta contra los Grandes Cuatro. (Se interrumpe la música. Redoble de tambores)

ENFERMERA 1: Si los Grandes Cuatro van contra la vida, sólo tendrán a la muerte por aliada. (Sigue meciendo al niño .La enfermera 2 hace un gesto de enojo y sale. Vuelve con un guardia) .

ENFERMERA 2: Ella es y ése es el niño.



(El guardia les lanza una ráfaga de ametralladora. La enfermera 1 se desploma lentamente)



ENFERMERA 1: Él...era...distinto. (Muere).



(El guardia la toma por los brazos y la arrastra fuera de escena. La enfermera 2 toma al niño y lo mira ).



ENFERMERA 2: Informaré de esto a los Grandes Cuatro. Me valdrá un ascenso. ( Sale)

NARRADOR: Pero, sucede a veces, que los servicios prestados a los poderosos se vuelven como un ?boomerang? contra los diligentes...



(Redoble de tambores. Entran el Sr .?A? y el Sr .?C?. La enfermera los sigue a respetuosa distancia ).



Sr. ?A?: ¿ Quién más sabe de esto ?.

ENFERMERA: Sólo el guardia y yo. (El Sr. ?C? chasquea los dedos y aparece el guardia)

Sr, ?C?: ¿ Estuviste de guardia en la Maternidad ?

GUARDIA: Sí, Excelencia.

Sr. ?A?: ¿Fuiste tú el que mató a esa enfermera y al niño ?.

GUARDIA: (Orgulloso. Sacando pecho) Sí, Excelencia.

Sr.? C?: (Chasquea los dedos y aparece otro guardia ) Liquídalos ¡. (El segundo guardia les apunta con la ametralladora y salen. Se oye descarga en off).

Sr. ?A?: Es necesario que consideremos la posibilidad de otros nacimientos como éste.

Sr. ?C?: Me pregunto qué podemos hacer. La noticia llegará a saberse.

Sr.? A?: Eso no me preocupa. Con el temor tapamos todas las bocas que sean necesarias. Pero...si nuestro rostro comienza a declinar...desapareceremos con él. Y YO no estoy DISPUESTO a dejarme derrotar TAN fácilmente.

Sr. ?C?: Yo, tampoco. Pero ¿ qué podemos hacer ?.

Sr. ?A?: (Despectivo) El auténtico ?C? tenía mejor cerebro que tú.

Sr. ?C?: (Idem) Y el auténtico ?A? era más ejecutivo.

Sr.? A?: (Se pasea reflexionando, con la mano en el mentón) Hay que evitar el nacimiento de los niños con el rostro nuevo...

Sr. ?C?: ¿ El rostro nuevo? Mi bisabuelo tenía ese rostro...

Sr.? A?: No entiendes absolutamente nada...Si el ROSTRO VIEJO REGRESA actuará con otras técnicas, inventará nuevos esquemas...nos aniquilará.

Sr. ?C?: Nosotros tenemos el poder, recuérdalo....

Sr. ?A?: (Ríe) ¡ Qué estúpido eres ¡. No podemos descansar en eso. Ellos traerán la IDEA, que es el peor barreno. (Se pasea inquieto) Podríamos construír un túnel que una la Maternidad con la fortaleza...

Sr. ?C?: Entiendo. Que vaya directo al subterráneo.

Sr. ?A?: Eso. Eso...y allí los haremos desaparecer a medida que nazcan...

Sr.? C?: Habría otra salida...

Sr.? A?: Se te ocurrió algo?. Hoy es mi día de suerte. ¿ Qué otra cosa ?

Sr. ?C?: Paso por alto tu ironía. Pienso que podríamos contratar al cirujano, el Dr. ? X ?, para que les hiciera una operación estética, de modo que quedaran igual que nosotros.

Sr.?A?: (Gesto de sorpresa). Has dicho algo para meditar ¡ (Le pone el brazo sobre los hombros) Salgamos a la terraza a tomar un poco de aire fresco y perfeccionemos el plan. ( Salen)



(Salta el Narrador al centro de la escena)



NARRADOR: No es la primera vez que la Ciencia se alía a la maldad... (Diapositivas de campos de concentración, hornos crematorios, explosiones nucleares) .y siempre hubo un justificativo...



(Redoble de tambores. Aparece el Sr.? C ? y el Dr.? X?. Éste va con malla negra, máscara, guardapolvos blanco, con una X en negro)



Dr. ?X?: Con esta operación, Excelencia, salvará la vida a esos niños que, de otra forma, perecerían por ?razones de Estado?. ¿ Verdad?.

Sr, ?C?: Ud. ha comprendido perfectamente. Su obra quedará en la Historia de la Medicina. Ud. habrá logrado adaptar a la Sociedad a seres que de otra forma, por su situación marginal, no habría otro recurso que hacerlos desaparecer... (Salen por izquierda. Narrador vuelve al centro. Se dirige al iluminador).

NARRADOR: Ahora correspondía la luz roja, hombre. Esté más atento, por favor. (Al público ) l Y...se iniciaron las operaciones (Diapositiva de quirófano) que resultaron un gran éxito. Mediante la tarea de la ciencia aplicada a la despersonalización , los niños se uniformaron como antes...Pero, SIEMPRE ENLOS PLANES MASIVOS SE PASA POR ALTO UN FACTOR IMPONDERABLE ¡!.



(Apagón. Aparece la luz de una .linterna. Se mueve. Es alguien que se guía por su luz .Una tenue claridad permite, poco a poco, que el público distinga a una enfermera con un bulto atado a la espalda y la linterna en la mano. Se detiene en le centro de la escena y mira a todos lados. Silba como contraseña. De la oscuridad emerge otra persona).



ENFERMERA: Tómalo .Con cuidado. Conseguí salvarlo.

HOMBRE: (Lo ilumina con la linterna) ¡ Qué hermoso es¡ ¿Tu hermana se enteró?.

ENFERMERA: Yo se lo prometí. Si su hijito nacía distinto, yo lo salvaría. Lo reemplacé por uno de los operados, pero ella sabe que no es el propio y...espera...feliz.

HOMBRE: Lo llevaré lejos, a la montaña. Allí crecerá.¿ Esperas poder salvar a

otros ?

ENFERMERA: Sí. Tengo aliados en la Maternidad.

HOMBRE: La era de los Grandes Cuatro habrá terminado.

ENFERMERA: Será una nueva vida para los que nos sigan. Adiós, amigo.

HOMBRE: Adiós y gracias. (Apagón)



(El Narrador regresa. Camina lentamente al centro de la escena ) .



NARRADOR: El contrabando de rostros continuó. Ocultos en la montaña crecían niños morenos, rubios, pelirrojos. Algunos con narices largas, otros: respingadas. Lunares como puntos suspensivos. Todos usaban nombres y esperaban la hora de entrar a la Historia. Los rumores crecían en el pueblo y ya todos sospechaban que la era del rostro universal se aproximaba a su fin. Ni siquiera en la fortaleza lo ignoraban.



(Redoble de tambores. Aparecen los Grandes Cuatro y los dos guardias con cascos y ametralladoras)



Sr ?A?: Ahora pienso que mi idea era mejor. Los hubiéramos liquidado directamente.

Sr. ?C?: Mi idea era buena. No contamos con la subversión.

Sra. ?B?: ¡ Quién podría imaginar que los nuestros se aliaran al rostro enemigo ¡

Sra. ?D?: ¡ Además, son horribles ¡. Tienen pelo, narices...¡Puf! Me dan asco.



( Se oyen gritos y murmullos crecientes como de una multitud que se aproxima).



Sr.?A?: Me temo que ha llegado la hora de huir.



(Voces amenazadoras gritan en off)



VOZ 1: Abran paso al nuevo rostro ¡

VOZ 2: Abajo el rostro viejo ¡

VOZ 3: Queremos identificar a los que deciden ¡

VOZ 2: Sólo se puede elegir a los que tienen facciones ¡



( Se oye un crujido de madera que se rompe)



Sr. ?A?: (Al guardia) Ve a ver que ocurre ¡.

Sr, "C?: (A las mujeres) Traigan las joyas. Sólo las joyas. Y huyamos. Saldremos por el subterráneo. (Salen las mujeres. Vuelve el guardia ).

GUARDIA: Excelencia!. El pueblo ha roto la puerta de acceso y avanza hacia aquí.

(Vuelven las mujeres con sendos cofres)

Sr,?A?: Nosotros saldremos por el subterráneo. Cuando ellos lleguen: fuego a discreción. Que no quede uno en pie.

GUARDIA 1: ¡ Un momento ¡ (señala los cofres) ¿Qué llevan ahí?.

Sr. ?C?: ¿ Qué insolencia es ésta?. ¿Cómo se atreve a interrogarnos a nosotros? Nosotros ordenamos y la obligación de Uds. es obedecer. Aquí nadie pregunta.

GUARDIA 2: (A la Sra. C que emprendía veloz carrera) .¡ Alto o disparo ¡.Yo pregunto: ¿ quiénes son los de afuera?.¿ Qué buscan ?. ¿ Por qué he de matarlos sin saber lo que pretenden ?.

Sr. ?A?: Te di una orden y la obedecerás. Nosotros nos marcharemos inmediatamente.

GUARDIAS: ¿Nadie se mueva ¡. (Los apuntan con las ametralladoras. Entran tres de los que gritaban. Dos son del rostro universal y el tercero es un joven en camisa y pantalón).

HOMBRE 1: (Rostro universal) ¡ No los dejen escapar ¡.

HOMBRE 2: (Rostro universal) Se llevan los dineros del pueblo ¡.

JOVEN: Hemos vuelto pero ya no somos los mismos.

GUARDIA 1: (Atónito) ¿Hay muchos como tú ?.

JOVEN: Millares, allá afuera.

HOMBRE 2: (Ante un gesto de los Grandes Cuatro que quieren huir) ¡ Cuidado ¡



(Los guardias disparan una ráfaga de ametralladora contra los Grandes Cuatro que caen. Los cofres se abren y las joyas se desparraman por el piso)



GUARDIA 2: (Escéptico) Volveremos a lo viejo, entonces? Al Alcalde y al Jefe de Policía?.

JOVEN: Por qué quieren afear nuestras facciones nuevas con las lacras de las viejas?. Afuera están los jóvenes. Ahora entrarán. ¡ Dame tu arma ¡. ( Al otro guardia) Y la tuya!.

GUARDIA 1: ¿Me lo ordenas ?

JOVEN: Te lo pido.

GUARDIA 2: Nunca me habían hablado así. Tómala! (Se las alcanzan). (El joven coloca las armas junto a los cuerpos de los Grandes Cuatro).

JOVEN: Que reposen juntos. ¡ Vamos ¡. ( a todos) Vamos a abrir las puertas a los que aguardan ¡. ( Salen)



( El Narrador salta al centro de la escena y dice, con una reverencia al público).



NARRADOR: Y COLORIN, COLORADO, ESTA METÁFORA SE HA TERMINADO Y PASA POR UN ESQUEMA ROTO , PARA QUE USTEDES (Señala al público) HAGAN OTRO ¡.



(Vuelve a saludar con sucesivas reverencias, retrocede por sobre los cuerpos de los Grandes Cuatro y sale. Se oye la grabación de la risa de un bebé. Debe continuar riendo hasta que el público abandone la sala ).



¿ FIN ?

Enlaces
Poemas al paso

 

Copyright 2005 PUNTO COM S.A.  Reservados todos los derechos.